
El Sábado a la mañana veremos a la Albiceleste de la mano de Maradona en un campeonato mundial luego de más de una década. La nueva generación Argentina será bienvenida en Africa por un equipo decidido a retener lo que es suyo contra el segundo plantel más caro en Sudáfrica.
Lars Lagerback ha bebido sangre Argentina ocho años atrás, aún en sus días como entrenador sueco, cuando eliminó al equipo americano en el mundial del 2002. Este será el cuarto campeonato mundial de los Nigerianos, habiéndose perdido la pasada edición de este torneo luego de 16 años.
Nigeria responde al típico planteo africano: sólidos defensores en el medio del campo y delanteros ligeros como plumas. Victor Obinna fue el capitán del equipo en los últimos Juegos Olímpicos, y no sería de extrañar que se convierta en el faro ofensivo a quienes Peter Odemwingie y Obafemi Martins
deban subordinarse. Estos tres jugadores tienen una velocidad incomparable y una definición precisa, pero su lugar deberá ser celosamente cuidado, ya que en el banco espera el único superviviente de los días dorados de Nigeria, Nkwankwo Kanu, dueño de una superioridad técnica incomparable que puede modificar totalmente el enfoque del equipo.
John Obi Mikel, jugador del Chelsea, es el jugador clave en este equipo, ya que su posición en el medio de la cancha sumado a la agudeza de su visión y su inagotable creatividad generan un nodo desde el cual la creación puede fluir. Un segundo jugador de la Premier League, Dickson Etuhu contribuye en este movimiento. Su buen momento con el Fulham City (finalista europeo) le otorgó un lugar en la Nigeria de Lagerback.
Roland Andersson, asistente del entrenador nigeriano ha estudiando al equipo de Maradona hasta encontrar su punto débil; la defensa. "Debemos desafiar a Argentina y adoptar una posición ofensiva" declaró refiriéndose a la Albiceleste. Con respecto a la delantera Argentina, remarcó su falta de efectividad. Los jugadores nigerianos parecen también muy engreídos para su enfrentamiento contra el equipo de Messi, y el impulso de defender a un gigante puede ser monstruoso.
La estadística muestra una clara ventaja para el equipo americano, pero teniendo en cuenta que ambos equipos han tenido problemas para clasificarse a la competencia, nada puede ser tomando por sentado. De hecho, Nigeria ha competido en ocho ocasiones con sus rivales de grupo, obteniendo una sola victoria. Argentina, a pesar de no estar en su mejor momento, ha enfrentado seis veces a sus rivales sin conocer la derrota y con cinco triunfos. El peso de las figuras argentinas probablemente inclinará este partido en favor del equipo Maradoniano.